La tierra de Antonio era muy espaciosa y siempre hacía calor en verano. La heredó de sus padres Carlos y Paula. Cuando todas las mañanas la regaba los árboles y las plantas se ponían de color verde más claro. Allí siempre había en los árboles peras, naranjas, manzanas y kiwis. A él le gustaban mucho los animales, los perros, los gatos, las gallinas, los cerdos y muchos más. También había una piscina que era muy grande y honda. Antonio vivía allí porque en la tierra se había hecho una casa muy bonita y grande. A él le encantaba que vinieran a visitarle sus amigos, sus padres, sus tíos y tías sus sobrinos y mucha gente más porque le gustaba que le vinieran a visitar gente.