Un hombre llamado Antonio tenía un campo de vides en las afueras de Villavides, en la zona norte del pueblo. Las vides de Antonio poseían unos enormes sarmientos porque la tierra era muy fértil. Antonio utilizaba una cerbatana para exterminar los topillos que salían de la tierra para comer las vides.
El barbero de Villavides tenía un talle bastante amplio porque comía demasiado pan y bebía mucho vino. Era hermano de la mujer de Antonio y estaban siempre juntos en sus ratos libres holgazaneando debajo de la sombra de los árboles.
El clérigo del pueblo se llamaba Ramiro y les recriminaba su vagancia mostrándoles un manojo de cañas para amenazarles.

Historia colectiva creada por 6º A en octubre de 2007 a partir de un texto.